Por buena parte de su historia, el Planeta Rojo fue demasiado salado para permitir la vida, según la evidencia más reciente recogida por uno de los artefactos de la Agencia Espacial Estadounidense (NASA) en la superficie marciana.
Una alta concentración de minerales en el agua en el antiguo Marte lo habría hecho poco adecuado para incluso los microbios más resistentes, de acuerdo con un científico principal de la Agencia Espacial Estadounidense.
Indicios preservados en rocas que alguna vez estuvieron sumergidas bajo el agua sugieren que el ambiente era a la vez ácido y salino.
Las observaciones fueron llevadas a cabo por el vehículo Opportunity de la NASA.
La astronave ha pasado meses examinando rocas en una antigua planicie marciana.
Poca opción.
Andrew Knoll, biólogo de la Universidad de Harvard y miembro del equipo científico del Opportunity, aseguró que los resultados "aprietan el nudo en torno a la posibilidad de vida".
En su intervención en el marco de la reunión anual de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia en la ciudad de Boston, dijo que las condiciones en Marte durante los últimos 4.000 millones de años habrían sido muy difíciles para la vida.
"Era muy salado, de hecho, era tan salado que solo un puñado de organismos terrestres habrían tenido la menor probabilidad de sobrevivir allí en la mejor de las condiciones", explicó.
Los vehículos exploradores estadounidenses, Opportunity y su gemelo Spirit, han pasado ya 1.400 días en la superficie marciana.
Esperanzas.
A medida que su trabajo llega a su final, la NASA tiene sus esperanzas guardadas en la nave Phoenix, que llegará a Marte el próximo 25 de mayo.
La misión Phoenix llegará cerca al polo norte del planeta, y planea excavar bajo la superficie congelada para buscar señales de la existencia presente o pasada de microbios.
La nave robótica utilizará un brazo robótico y otros instrumentos para determinar si el suelo de ese planeta tuvo un ambiente idóneo para el desarrollo de la vida microbiana, informó la NASA.
Los científicos también tratarán de determinar las circunstancias ambientales que convirtieron a Marte en un cuerpo árido tras haber sido, según se cree, un planeta húmedo en el que tal vez existieron las condiciones para el desarrollo de la vida.
El explorador marciano de siguiente generación, el Laboratorio Científico de Marte (MSL por sus siglas en inglés), debe partir de la Tierra en 2009 y llegar a Marte en 2010.
Dos veces más largo y tres veces más pesado que Spirit y Opportunity, recogerá muestras de rocas marcianas y las analizará en busca de compuestos orgánicos.