Más de 55 mil personas mueren cada año por esta enfermedad, mayoritariamente en zonas del mundo donde aún se da el tipo de transmisión de la rabia entre perros.
La rabia humana transmitida por perros se puede eliminar mediante correctos controles y vacunación animal. Se destaca la importancia de la educación a todas las personas en riesgo y el acceso a la atención sanitaria de las personas mordidas, lo que puede incluir profilaxis post-exposición.
Durante la última década se ha reducido notablemente el número de muertes de personas por rabia en las Américas gracias, en buena medida, a campañas coordinadas de vacunación de perros.
El control de la rabia canina da como resultado salud para perros y humanos.
Las personas viajan y los animales van de un lugar a otro.