La Organización de Naciones Unidas aseguró que 131 de los 346 niños muertos a causa del conflicto afgano en 2009 perdieron la vida en los ataques aéreos que efectúan regularmente las tropas internacionales, lo cual supone un 37,8% del total.
De estos datos se desprende que el 44,2% de los pequeños perdieron la vida en acciones achacables a las tropas internacionales, aunque las fuerzas afganas también participan en ocasiones en las redadas nocturnas en viviendas.