Una nueva avalancha se registró en el Cachemira indio llevando el número total de muertos desde el pasado fin de semana a por lo menos 188, mientras se ignoraba la suerte de cientos de habitantes.
Los equipos de socorro se esforzaban por encontrar a supervivientes, luchando contra los fuertes vientos y la escasa visibilidad en esta región montañosa del Himalaya.
"Es una gran tragedia. El número de muertos podría ser superior, ya que muchas áreas todavía son inaccesibles.
Hemos movilizado todos los recursos para rescatar a los supervivientes", declaró a la AFP un alto responsable del gobierno local, Nayeem Ajtar.
La Policía dijo que una nueva avalancha, que se produjo ayer afectó al sector de Ragamunda, a 80 km al sur de Srinagar, la capital de verano, matando a tres personas y dejando seis desaparecidos.
Una relativa mejora del tiempo permitió acelerar las labores de rescate y auxilio a los afectados por las nevadas y aludes en el estado indio de Jammu y Cachemira, en el Himalaya, donde al menos 188 personas han muerto en los últimos días.
Aparte de los fallecidos, más de 400 personas siguen desaparecidas y miles se encuentran incomunicadas debido a la nieve acumulada y las avalanchas en todos los distritos del estado, según fuentes militares, de la Policía y de las autoridades regionales.
El distrito más afectado ha sido el de Anantnag, unos 50 kilómetros al sur de Srinagar, la principal ciudad del territorio, donde los poblados de Waltingo, Nagni y Panznar fueron barridos por avalanchas. "El gobierno está tratando de hacer todo lo que puede para reducir la desdicha de la gente".