La violencia dejó más de 20 muertos, entre ellos dos hijos de un político, ayer en Irak, donde la principal asociación religiosa sunita puso en duda la promesa de los secuestradores de liberar rápidamente a la periodista italiana Giuliana Sgrena.
Quince iraquíes murieron y otros 13 resultaron heridos en un ataque suicida cometido delante de una base del ejército en Bagdad.
Los dos hijos de 22 y 30 años del político Mithal al Alusi, partidario de la normalización con Israel, murieron en un ataque contra su auto.
En tanto, se frustró las esperanzas de una rápida liberación de la periodista italiana, Giuliana Sgrena, secuestrada en Irak.