Unos 2,500 presos de la Penitenciaría de Santiago, la más grande de la capital chilena, están en huelga de hambre, afirmó tras visitar el recinto el diputado comunista Hugo Gutiérrez, presidente de la Comisión de Derechos Humanos de esa rama legislativa.
En esa prisión, en la que según Gutiérrez hay más de 7,000 reclusos, hubo el pasado miércoles incidentes que se prolongaron durante varias horas, cuando grupos de internos opusieron resistencia a un allanamiento de celdas, en las que se encontraron armas, teléfonos celulares, alcohol y otros elementos prohibidos.
En varias prisiones de Chile se han generado disturbios tras el incendio ocurrido el pasado 8 de diciembre en la cárcel santiaguina de San Miguel, en la que murieron 81 reclusos.
Según han coincidido autoridades, jueces y los propios reos, el alto número de víctimas se debió principalmente al hacinamiento, que es uno de los principales problemas carcelarios de Chile, cuya población penal alcanza a unas 54,000 personas, mientras la capacidad de las prisiones es de unas 34,000.
La Confederación Nacional de Familiares de Reclusos de Chile presentó un recurso de protección en contra de Gendarmería (guardia de prisiones) “por los graves hechos ocurridos en la ex Penitenciaría”, donde, según un comunicado, unos 80 presos quedaron con graves heridas tras la intervención del equipo antimotines carcelario.
La iniciativa pretende conseguir atención médica para los internos, “quienes no han recibido ayuda pese a que muchos terminaron con importantes heridas”, añade la nota.
“Yo quiero que se haga algo, queremos tener una mesa de diálogo con el Gobierno, con los familiares de los reclusos, para que ellos estén un poco tranquilos porque la gente afuera se pone muy mal sin saber la verdad”, sostuvo Cecilia González, presidenta de la entidad.
En tanto, el diputado Gutiérrez, que habló con portavoces de los presos en la Penitenciaría, dijo que estos se niegan a recibir alimentación y visitas.