Un total de 39 cadáveres, la mayoría de ellos sin identificar, fueron retirados de una fosa clandestina descubierta hace una semana en Guerrero.
El director de la Policía Investigadora Ministerial de Guerrero, Valentín Díaz, dijo que todos los cuerpos descubiertos se encontraban en un "respiradero" de la mina San Francisco de Cuadra.