Los enfrentamientos separatistas en el sector de Cachemira administrado por India costaron la vida a 34 personas en las últimas 48 horas, fundamentalmente presuntos insurgentes musulmanes, anunciaron ayer fuentes policiales y militares.
Se produjeron numerosos combates entre las fuerzas de seguridad indias y rebeldes separatistas islamistas después de más de cuatro meses de relativa calma.
Según el balance policial, casi 300 personas murieron desde el pasado 30 de agosto en diversos actos de violencia en Jammu y Cachemira, el único Estado de la Unión india donde la población es mayoritariamente musulmana. Los civiles también son víctimas de esta situación.
India y Pakistán, que desde 1947 luchan por el control total de Cachemira, se acusan mutualmente de este incremento de la violencia.