Más de 400 presos, la mayoría condenada por delitos de narcotráfico, quedaron en libertad en las primeras horas de aplicación del nuevo Código Penal, que entró en vigor en España y que reduce las penas para el tráfico de drogas a pequeña escala.
Fuentes de Instituciones Penitenciarias confirmaron que se habían recibido 408 mandamientos de libertad.