Más de 50 personas murieron y unas 70 resultaron heridas ayer en un incendio que destruyó productos explosivos destinados a la construcción de una ruta en el norte de Pakistán, anunciaron testigos y la Policía.
Según las autoridades un cortocircuito eléctrico provocó un incendio en una vivienda que se propagó a un edificio de la vecindad en el que estaban almacenados los explosivos.
La explosión se produjo en momentos en que unas 200 personas de la población de Gayal (168 km al sur de Gilgit) combatían el incendio ignorando que en el interior del depósito se encontraban productos altamente inflamables.
Los explosivos pertenecían a un constructor que tenía la intención de utilizarlos en la apertura de un camino en esa región montañosa.
Muchas empresas constructoras y tiendas de fuegos artificiales no cuentan con instalaciones adecuadas para almacenar explosivos, de allí el constante peligro de accidentes graves.
“Cuarenta y cinco personas murieron en el acto, en el momento de la explosión. Tres fallecieron mientras se les trasladaba al hospital y otras tres en el centro médico, este domingo” (ayer), explicó a la AFP el doctor Hamid Jan, del hospital de Chilas. Las autoridades temen que el número de muertos pueda aumentar en las próximas horas.
Un responsable provincial indicó que 70 personas fueron trasladadas a los hospitales de la región y que alrededor de una decena estaban desaparecidas.
“Por lo menos 28 personas se encuentran en estado grave”, aseguró a la AFP Mohamad Ashraf del hospital de Chilas.
En la deflagración se derrumbaron varias viviendas contiguas al depósito de los explosivos.
Los testigos informaron que los lugareños en la mayor desesperación siguen buscando a amigos y allegados entre los escombros. Las autoridades enviaron helicópteros para ayudar a trasladar a los heridos.
Jumma Jan, un testigo, relató que el número de víctimas había sido tan alto porque varias casas de la vecindad se derrumbaron. “Mucha gente quedó sepultada dentro de las casas destruidas”, dijo. El pueblo de Gayal está habitado por unas 3,000 almas.
Las autoridades corroboraron que el constructor, Mohammad Waris, tenía un contrato para construir una ruta en la zona.
El presidente Pervez Musharraf envió un mensaje a las familias de las víctimas y ordenó una investigación sobre la explosión, informó la prensa estatal paquistaní. Un funeral colectivo tuvo lugar ayer en la tarde en Gayal.