Al menos 60 personas murieron en Siria en una nueva jornada de violencia durante la cual el Ejército leal al presidente Bachar al Asad bombardeó localidades del bastión opositor de Homs (centro) y otras zonas del país, según denunciaron activistas.
La red de los opositores Comités de Coordinación Local informó en un comunicado que las tropas del régimen atacaron con artillería las poblaciones de Haula y Rastan, en la provincia de Homs, y que causaron un número indeterminado de heridos.
En la misma ciudad de Homs se produjeron bombardeos contra los barrios de Bab Hud, Safsafeh y Jalediya, donde uno de los proyectiles de mortero cayó cerca de una oficina de prensa.
Al menos 60 personas fallecieron en el país, de ellas 16 en Homs, 14 en Hama (centro), 10 en los alrededores de Damasco (incluidos cinco miembros del rebelde Ejército Libre Sirio), 10 en Idleb, cinco en Deraa (sur) y cinco en Alepo (norte), según los comités.
Once de las muertes de Hama se produjeron durante una operación militar contra el pueblo de Maurak, donde el Ejército ocultó la mayoría de los cadáveres. En la ciudadela de Madheq, también en Hama, los sitios arqueológicos del castillo y de Apamea fueron bombardeados.