El Movimiento al Socialismo (MAS), que dirige el líder cocalero Evo Morales, se sumó ayer a las medidas de protesta contra el Gobierno de Bolivia con la convocatoria de una marcha para la próxima semana en el departamento de La Paz.
La Coordinadora por la Defensa del Gas, que encabeza el MAS, anunció una "gran jornada de movilización" para el próximo martes, mientras que la bancada parlamentaria de ese partido opositor advirtió que si el Gobierno boliviano no da respuesta a las reclamaciones de la sociedad antes del 30 de septiembre, convocará un cierre general de caminos y movilizaciones permanentes.
El MAS denunció en un comunicado la crisis económica, política y social "causada por el desgobierno" del presidente del país, Gonzalo Sánchez de Lozada, así como a la militarización del altiplano paceño y las "masacres" que ha generado.
Desde el 15 de septiembre los campesinos del altiplano están bloqueando las carreteras que conducen a La Paz, lo que ha derivado en enfrentamientos con las fuerzas del orden, que han dejado cinco muertos.
Ante la magnitud de los sucesos, la bancada de Morales le dio ayer de plazo al Ejecutivo hasta el 30 de septiembre para solucionar las demandas nacionales y las de los sectores en conflicto.