Otros 22 militares británicos que sirven en Afganistán contrajeron una enfermedad no identificada que se desató esta semana en un hospital de campaña, informó ayer un oficial de las fuerzas armadas de Gran Bretaña.
Dos expertos en enfermedades transmisibles fueron enviados a Afganistán para evaluar la misteriosa enfermedad, dijo a los periodistas el teniente coronel Ben Curry, portavoz del contingente de la infantería de marina británica, integrado por unos 1,700 efectivos.
"Hasta el momento no hay forma de diagnosticar de qué tipo de enteritis se trata", dijo Curry, aludiendo a una enfermedad que se caracteriza por la inflamación de los intestinos.
Los nuevos casos elevaron a 40 la cifra de militares británicos que han enfermado. Por otra parte, apoyados por la aviación estadounidense, unos 1,000 efectivos de la coalición internacional emprendieron ayer la Operación Cóndor en las montañas del oriente de Afganistán, para enfrentar a un enemigo considerable"".
Los efectivos, en su mayoría británicos, fueron enviados a la provincia oriental de Paktia, como parte de la nueva operación de combate, luego que una patrulla de las fuerzas especiales australianas fue atacada el jueves, aparentemente por combatientes de Al Qaeda o del Talibán, dijo el general de brigada Roger Lane, comandante británico de la coalición.