Los habitantes de Bahrein participaron ayer de forma masiva en las elecciones legislativas que sitúan a ese pequeño reino a la cabeza de las reformas democráticas entre las ricas monarquías petroleras del Golfo Pérsico.
Según fuentes bahrainíes, se registró una "afluencia bastante mayor de la esperada", pese a los llamamientos de varias asociaciones políticas a boicotear los comicios generales, los primeros que se celebran en el país en tres décadas.
Los votantes, muchos de ellos hombres y mujeres ancianos, se congregaron en los colegios electorales desde su apertura a las 08:00 hora local (05:00 GMT) hasta que fueron cerrados 12 horas más tarde, añadieron las fuentes, que señalaron que los resultados se esperan para hoy.
La votación se desarrolló, sin que se informe de incidentes, en 37 colegios electorales distribuidos en cinco provincias del reino, con una población de unos 600,000 habitantes, de los cuales 400,000 son bahrainíes.
Un total de 243,000 personas fueron convocadas a las urnas -más de la mitad de ellas de sexo femenino- y, según fuentes oficiales, tres candidatos ya han sido elegidos sin oposición en sus distritos, por lo que los restantes 174 aspirantes se disputan los otros 37 escaños en juego.
Ocho candidatas se presentan a los comicios, en la primera ocasión en que una mujer puede ser elegida diputada por sufragio universal en los reinos y emiratos de la región.
Los candidatos centraron su campaña electoral en la necesidad de mejorar la economía, luchar contra el desempleo -que ha llegado al 5.6 por ciento según estadísticas del año pasado- y combatir la corrupción institucional.
El avance democrático en Bahrein, considerado "impresionante" por comentaristas de la zona, se ha precipitado desde que el rey Hamad llegó al poder en marzo de 1999, tras la muerte de su padre, que gobernó 38 años el país con puño de hierro.
De toda la península Arábiga, sólo Yemen tiene un Parlamento elegido en comicios libres y directos con participación femenina.
Masiva afluencia a urnas en Bahrein
El rey Hamad ben Isa al Jalifa llegó al poder, en marzo de 1999, y ha introducido reformas democráticas en los pasados dos años.