Los egipcios participaron masivamente en un plebiscito de reforma constitucional que es la primera votación libre en muchas décadas y que se desarrolló sin apenas incidentes.
"Esta es la primera vez que un voto puede cambiar las cosas", dijo a Efe la empleada bancaria Rasha Milagi cuando votaba en el barrio cairota de Dokki, describiendo el sentir que muchos egipcios tenían en esta jornada histórica.
La de ayer fue la primera votación desde el final del régimen de Hosni Mubarak, quien renunció el 11 de febrero pasado, después de casi treinta años en el poder, al triunfar una rebelión pacífica que estalló el 25 de enero y causó admiración en el mundo.
Desde primera hora de la mañana ante los colegios electorales se formaron largas colas y algunos de los votantes tuvieron que esperar más de dos horas antes de llegar a las urnas.
A medida que la jornada electoral avanzaba, se hacía evidente que el número de urnas era insuficiente y las autoridades tuvieron que enviar más cajas para seguir recolectando los votos de millones de egipcios, muchos de los cuales votaron hoy por primera vez.
La votación fue tan masiva que los organizadores anunciaron que, después de la hora de cierre, se mantendrían abiertos los centros de votación.