Los gibraltareños acudieron ayer masivamente a votar en un referéndum, no reconocido ni por España ni por el Reino Unido, con el que pretenden expresar su rechazo a una futura soberanía compartida hispano-británica sobre el Peñón.
La votación concluyó a las 22.00 horas en las 12 mesas electorales instaladas en Gibraltar por el gobierno local de la colonia, presidido por Peter Caruana.
Una hora antes del cierre de los colegios, 18,061 personas, habían respondido con su voto a la pregunta: "¿Aprueba el principio de que el Reino Unido y España compartan la soberanía de Gibraltar?".
El ministro principal, Peter Caruana, dijo tras depositar su voto que el referéndum debe servir para que "todos los demócratas del mundo" acepten "de una vez para siempre" que sin el consentimiento libremente expresado de los gibraltareños "no hay manera de avanzar" en el proceso sobre el contencioso del Peñón abierto entre España y el Reino Unido.