Una política alemana presentó una polémica propuesta por medio de la cual pretende que el contrato matrimonial prescriba luego de siete años, dejando en manos de la pareja la decisión sobre una eventual renovación de los votos.
"Propongo que el matrimonio se venza después de siete años. Esto significa que uno podrá comprometerse por un periodo determinado y luego podrá renovar los votos, si así lo desea", declaró Gabriele Pauli, exponente de la Unión Social Cristiana (CSU, por sus siglas en alemán).