Casi 12.5 millones de afganos están convocados a votar en las primeras elecciones legislativas democráticas en la historia del país, a las que se presentan 5, 800 candidatos, de los que el 10% son mujeres, y que van a celebrarse bajo la amenaza de los talibán.
Ante el temor de atentados se ha reforzado la seguridad en todo el país, especialmente en las áreas más conflictivas del sur y el este, y cerca de 80, 000 policías y militares afganos han sido movilizados.
Veinte supuestos miembros de los talibán fueron arrestados ayer en la provincia de Helmand cuando pretendían poner bombas en una presa, según informó el Gobierno afgano, que asegura haber desmantelado varios intentos de atentado.
En Kabul, donde la situación está teóricamente más en calma, tres agentes, entre ellos un jefe policial, fueron asesinados "por enemigos" cuando patrullaban con su vehículo en el distrito de Musayi, informó Luftullah Mashal, portavoz del Ministerio afgano del Interior.
Además, en la provincia de Zabul, murieron otros dos rebeldes en enfrentamientos con la policía.
La Comisión Electoral de Afganistán (JEMB), integrada por el Gobierno afgano y la ONU, aseguró que espera celebrar los comicios en todos los distritos del país, si bien admitió que la falta de seguridad podría impedir abrir algunos colegios electorales.
El presidente de ese organismo, Bismillah Bismil, dijo que las elecciones han podido prepararse, "en una situación que plantea muchos retos en seguridad y logísticos, gracias al apoyo financiero y técnico de la comunidad internacional".
Jean Arnault, representante especial del secretario general de la ONU para Afganistán, admitió que ha habido "muchos problemas", pero recalcó el carácter "histórico" de la cita de hoy.
"La señal que están enviando los afganos es inequívoca: no van a permitir que la seguridad u otros asuntos de poca importancia se entrometan en darles el derecho a votar", dijo Arnault en declaraciones a los periodistas en Kabul.
Arnault aseguró que "confiamos en que los extremistas fracasarán a la hora de interrumpir y retrasar estas elecciones".
Hay 6, 100 centros electorales donde se esperan repartir cerca de 26, 000 urnas en todo el país.
Los organismos internacionales presentes en Afganistán esperan que la participación en estas elecciones sea superior al 70%, aunque ese porcentaje sólo se refiere a los 12.5 millones de afganos registrados para votar.