El director de la Clínica Universitaria Charité de Berlín, Max Einhupl, aconsejó que la líder opositora y ex primera ministra de Ucrania, Yulia Timoshenko, encarcelada en su país, sea trasladada a otro centro penitenciario en Kiev o que sea sometida a arresto domiciliario.
“Eso mejoraría su situación de manera general y facilitaría claramente la terapia a la que está siendo sometida”, dijo Einhupl en Berlín, en rueda de prensa dedicada al estado de salud de Timoshenko.
El director de la prestigiosa clínica universitaria de la capital alemana comentó que la actual habitación de Timoshenko en el hospital de Jarkov, en el este de Ucrania, no es el lugar más adecuado para seguir el tratamiento, toda vez que tiene las ventanas selladas y ni tan siquiera entra luz solar.
Enhupl subrayó, pese a todo, que el estado de salud de Yulia Timoshenko ha mejorado en las últimas semanas, aunque insistió en que las condiciones del hospital de Jarkov son una carga psíquica que no facilita su recuperación.
En ese sentido criticó también el hecho de que el equipo médico alemán que trata a Yulia Timoshenko no puede estar solo con su paciente en momento alguno, ya que la vigilancia de la disidente es permanente.
Yulia Timoshenko, que sufre de una hernia discal, fue condenada en octubre pasado a siete años de cárcel por abuso de poder y corrupción, sentencia que fue muy criticada en Occidente, al considerar que se trata de una represalia por parte del actual régimen del presidente Víktor Yanukóvich.
El caso Timoshenko ha dado lugar a un enfriamiento de las relaciones del Gobierno de Kiev con los países de la Unión Europea cuando está a punto de iniciarse la Eurocopa de fútbol, con Ucrania y Polonia como países anfitriones.
La canciller alemana Ángela Merkel reiteró su oferta para que Timoshenko reciba tratamiento médico directamente en Berlín y amenazó con medidas de fuerzas.