La situación para los medios de comunicación en Argentina y Venezuela en los últimos meses se ha tornado cada vez más difícil.
Prueba de ello son los cierres en Venezuela de 34 radioemisoras y una serie de investigaciones contra la televisora Globovisión.
Mientras que en Argentina la lucha está planteada por los cambios que se pretenden realizar con un proyecto de ley para los medios de comunicación.
Otro de los hechos es la inspección fiscal al Clarín, que ha provocado más divisionismo dentro del Gobierno.
El vicepresidente Julio Cobos, que está divorciado desde hace un año de la administración Fernández-Kirchener, cuestionó duramente al Gobierno, por plantear la Ley de Medios como “la madre de las batallas” cuando el país “pide y necesita tranquilidad”.
Además arremetió contra Aníbal Fernández por las excusas sobre la intimidación de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) contra el Clarín.
La Ley que se discute desde el 3 de septiembre en el Parlamento argentino pretende sustituir la legislación vigente desde el año de 1980, impuesta por el dictador Jorge Rafael Videla.
El Gobierno espera que la Ley sea aprobada lo más pronto posible y que el 10 de diciembre se convierta en Ley de la República.
Los grupos de oposición, acusan al Gobierno de intentar imponer un voto rápido para “cercenar” la libertad de expresión y realizan maniobras para posponer las discusiones hasta después de esa fecha, cuando esperan tener la mayoría para rechazarla.
Para tal fin, la bancada opositora se alineó con grandes corporaciones que desplegaron los más disímiles ataques al proyecto de Ley desde que el gobierno anunció en mayo pasado que enviaría al legislativo el proyecto, lo cual se materializó a finales agosto.
Defensa.Los medios de comunicación argentinos para contrarrestar la situación llevan acabo algunas medidas definidas.
Por ejemplo: El diario Clarín, vocero principal del poderoso grupo homónimo que controla una cadena de periódicos y revistas, canales de televisión y emisoras de radio, le dedicó un cintillo de primera plana para marcar su posición: Presentan la Ley para controlar los medios.
El rotativo La Razón, del mismo dueño, la calificó de Proyecto para amordazar los medios, y esa tónica es prácticamente diaria desde mayo hasta ahora, con más énfasis a partir de finales de agosto.
La Nación, otro emporio privado de la comunicación, considera que la Ley es un duro ataque a la prensa.
Análisis.No obstante el columnista del diario argentino “La Nación” Joaquín Morales Solá, aseguró que “Nunca como ayer Buenos Aires se pareció tanto a Caracas ni los Kirchner fueron tan similares a Hugo Chávez”.
Cuando más de 200 inspectores de la AFIP se agolparon a las puertas del Grupo Clarín, las imágenes recordaban nítidamente a un ataque de grupos chavistas a Globovisión, la única cadena privada de televisión que quedó en Venezuela en los primeros días del último agosto.
Morales Solá, en su artículo precisa que ya importa poco contra quién está combatiendo el caudillo de la administración.
Es la existencia del periodismo argentino lo que está en juego una vez que él ha decidido usar los recursos del Estado con otros fines. ¿Cuál, si no ésa, fue la lógica de las dictaduras militares tan denostadas por el matrimonio presidencial?.