Cientos de miles de personas coparon las autopistas de Caracas ayer exigiendo la renuncia del presidente Hugo Chávez. En una escena repetida desde que comenzó el "paro cívico" contra Chávez el 2 de diciembre, los manifestantes ondearon banderas tricolores de Venezuela, en medio del estruendo de pitos y cacerolas y gritos de !Fuera!, !Elecciones Ya!.
La oposición acordó ayer extender a un vigésimo día el paro, que ha detenido las exportaciones de petróleo y reducido en un 90 por ciento la producción del quinto exportador mundial de hidrocarburos.
El presidente de la principal central obrera del país, Carlos Ortega, agregó que la oposición está evaluando una "gran marcha" hasta el palacio de Miraflores, sede del gobierno, similar a la efectuó en abril, que fue atacada a balazos con un saldo de al menos 17 muertos, provocando que militares rebeldes sacaran brevemente del pode a Chávez. Por su lado, varios miles de partidarios de Chávez, se concentraron en diversas plazas de la capital con el objetivo de respaldar la "revolución bolivariana" del mandatario .
El problema del transporte y la baja en la actividad de industrias y comercios está afectando la distribución y producción de alimentos esenciales como harina de trigo, leche pasteurizada, sal, además de refrescos, maltas y cervezas. El gobierno anunció que comenzaron a llegar varios cientos de toneladas de alimentos de países como Argentina, Colombia y República Dominicana.
Ayer, Colombia dio a conocer que han exportado más de 1,400 toneladas de alimentos a Venezuela durante la actual huelga general. El gobierno ha calificado el paro como "un fracaso" y ha dicho que sus convocantes "golpistas" quieren arrebatarle los festejos de Navidad a los venezolanos.