Con la marcha y una ceremonia de inauguración, los manifestantes le ofrecieron un homenaje a King y a la huelga de trabajadores sanitarios que lo llevó a Memphis, donde fue asesinado en 1968. Bajo una llovizna ligera, más de un millar de personas marcharon con camisetas que llevaban logotipos sindicales, y levantaron pancartas con leyendas en inglés que rezaban "la lucha continúa'' o que recordaban el lema de la huelga de 1968: "Soy un hombre''. Los asistentes vinieron de lugares tan distantes como Luisiana, California y Nueva York. Tres personas que participaron en aquella huelga _Baxter Leach, Alvin Turner y el reverendo Leslie Moore_ se sumaron a los manifestantes cuando llegaron a una concentración en el Museo Nacional de los Derechos Civiles, construido en el lugar del antiguo Lorraine Motel donde King fue muerto de un tiro.
En el acto participaron varios oradores, como el hijo homónimo de Martin Luther King y Lee Saunders, presidente de la Federación Estadounidense de Empleados Estatales, Condales y Municipales.
El líder de los derechos civiles estaba de pie en un balcón del Lorraine Motel cuando fue muerto por una bala de fusil el 4 de abril de 1968. James Earl Ray se declaró culpable del homicidio y fue sentenciado a 99 años de cárcel. Murió en prisión en 1998.