La líder indígena guatemalteca Rigoberta Menchú aseguró hoy que la decisión del Congreso de no retirarle la inmunidad al presidente, Otto Pérez Molina, obedece a un afán de mantener al mandatario en el poder aunque sea "embalsamado".
"Al señor presidente lo van a mantener vivo aunque esté embalsamado hasta el día 14 de enero", ironizó Menchú y agregó que, hasta dicha fecha, cuando el nuevo Ejecutivo tome posesión, Pérez Molina, "bien perfumado, tendrá que aguantar".
Así se expresó la Premio Nobel de la Paz después de que el Congreso decidiera este jueves mantener la inmunidad de Pérez Molina, a quien el diputado opositor Amílcar Pop vinculó con dos casos de corrupción.
Menchú dijo que la resolución era "de esperar" y que lo único que se ratifica es que la impunidad continúa imperando en el país.
Manifestó, entonces, su malestar por esta resolución, de la que responsabilizó a los diputados de los partidos más numerosos en el ente Legislativo (Partido Patriota y Libertad Democrática Renovada), porque a su juicio hicieron un pacto.
Algunos de esos congresistas, implicados en corrupción, manipulación de poder o tráfico de influencias, adoptaron una resolución de "juez y parte" para no verse afectados en un futuro por unas acusaciones similares, sostuvo.
Menchú criticó así "la politización de la Justicia", un hecho evidente en "la profunda crisis" que está viviendo Guatemala y que solo continúa con "el rompimiento de los principios éticos básicos de la llamada democracia", consideró.
La líder indígena aseguró que el presidente está "prácticamente muerto", máxime después de que perdiera toda la "credibilidad" con los escándalos de corrupción que afectaron de cerca al Gobierno y a altos funcionarios del Estado.
Ante esta situación, añadió, solo a "los poderes" con los mismos problemas les interesa mantener al mandatario guatemalteco en el puesto.
Advirtió además que la crisis de Guatemala no terminará ni el 6 de septiembre, con la celebración de las elecciones generales, ni el próximo 14 de enero, con la toma de posesión del nuevo Gobierno, porque "la legitimidad" sigue en tela de juicio y más con todas estas decisiones.
Ante esta situación, Menchú sentenció: "El silencio de una mujer maya es más contundente que la palabra de una mujer maya".