El ex presidente y precandidato Carlos Menem intentaba ayer reponerse de dos fracasos en su enconada lucha con el presidente Eduardo Duhalde, al rodearse de dirigentes del gobernante peronismo en un encuentro para fortalecer su campaña electoral hacia la presidencial de abril.
Menem llega al llamado "primer plenario nacional de dirigentes justicialistas" (peronistas) luego de que en la víspera Duhalde sumó un triunfo ante su rival durante una "cumbre" de gobernadores provinciales y líderes parlamentarios que aceptó impulsar la postergación de la presidencial del 30 de marzo al 27 de abril de 2003.
El ex mandatario consideró que el nuevo cronograma electoral, que debe ser aprobado por el Congreso, busca "embarrar la cancha" (poner trabas) para sacarlo de la carrera electoral.
"Nos quieren embarrar la cancha. (Pero) que nos digan cuándo quieren votar y allí estaremos. Cuando nos embarran la cancha, nosotros volamos", aseguró Menem en una entrevista publicada ayer por el diario La Nación.
Los seguidores de Menem y Adolfo Rodríguez Saá fueron los únicos que se retiraron de la cumbre del lunes en la residencia oficial de Olivos y anunciaron que lanzarán una ofensiva judicial y política para mantener las fechas originales de una primaria del gubernamental justicialismo el 15 de diciembre y el comicio del 30 de marzo. Duhalde intenta ganar tiempo porque no tiene un delfín en el peronismo para disputarle la candidatura a Menem.