La campaña del ex presidente argentino Carlos Menem (1989-1999) para volver al poder en 2003 sufrió un nuevo tropiezo, al rehusarse ayer ante un juez a explicar el origen de su cuenta bancaria en Suiza, en medio de incidentes en los Tribunales, tras ser acusado de corrupto por un alto funcionario estadounidense.
Menem, de 72 años, permaneció media hora sin responder a preguntas en el despacho del juez Norberto Oyarbide, a quien debía informar sobre una cuenta suiza que atesora unos 600,000 dólares, según su propia confesión a la prensa, sin haberla declarado en su momento, en su liquidación de impuestos, ni ante los organismos anticorrupción.
Otro golpe a sus aspiraciones lo asestó Otto Reich, jefe de la diplomacia estadounidense para América Latina, al declarar al diario El País que Menem figura entre los ex gobernantes corruptos.