UN GRUPO de pistoleros encapuchados tomó ayer como rehenes a decenas de alumnos de un colegio del noroeste de Camboya, matando a un niño canadiense de tres años y amenazando con asesinar a tiros a otros antes de que la Policía rescatara a los cautivos, dijeron las autoridades.
Los atacantes asaltaron ayer el Colegio Internacional Siem Reap, tomando como rehenes a estudiantes de varios países y demandando dinero, armas y un vehículo antes de que la policía terminara con la captura de seis horas.
Las autoridades detuvieron a cuatro hombres armados, al menos uno de ellos herido.
Los pistoleros dispararon al niño canadiense cuando los funcionarios se negaron a cumplir con la totalidad de sus demandas, y luego "amenazaron con matar uno por uno a los otros niños", expresó el ministro de Información Jieu Kanharith, citando al vicedirector de la Policía Nacional, Neth Savoeun.
Decenas de policías ocuparon el colegio mientras los captores intentaban huir en una camioneta, pero los agentes de seguridad interceptaron el vehículo y los arrestaron.
No quedaba clara la identidad de los atacantes. El primer ministro Hun Sen dijo que parecían ser guardias de seguridad de la escuela, pero la Policía dijo que los maestros no los habían reconocido.
Los hombres secuestraron a 70 personas, pero luego liberaron a 30, expresó Jieu Kanharith.
Menor canadiense muere en toma de rehenes
En el colegio había casi 40 niños, algunos de tan sólo dos años y de al menos 15 países.