El crimen organizado aprovecha la pobreza y que las leyes de Honduras impiden imputar penalmente a menores de edad para reclutar y entrenar en técnicas de ataque y el uso de armas a niños pobres o en situación de abandono, según un estudio dado a conocer ayer por la organización Casa Alianza.
La necesidad de suplir carencias económicas es aprovechada por los grupos criminales para ofrecerles (a los niños y jóvenes) la posibilidad de salir de la pobreza de una forma aparentemente fácil y en el menor tiempo posible, señala el estudio Niñez y juventud en las redes del crimen organizado en Tegucigalpa.
El informe fue elaborado por el Observatorio de Derechos de Niñas, Niños y Jóvenes de Honduras, de la organización humanitaria Casa Alianza, con apoyo de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid).
Uno de los representantes del Observatorio de Casa Alianza, Gerardo Rivera, dijo que la niñez de Honduras está siendo utilizada por el crimen organizado como instrumento de generación de violencia y para cometer ilícitos como robos, sicariato, extorsión, tráfico y venta de drogas, tráfico y venta de armas.
Aunque no hay estadísticas oficiales, Rivera advirtió la presencia cada vez mayor de menores entre los 10 y 18 años que integran bandas delincuenciales en ese país.