Los estadounidenses hicieron ayer una pausa, una vez más, para conmemorar el undécimo aniversario de los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001, aunque también con una sensación de que es momento de seguir adelante tras una década de recordar el hecho.
Menos familias asistieron a las ceremonias este año, y algunas ciudades cancelaron de plano sus actos conmemorativos. “Me siento mucho más relajada” este año, dijo Jane Pollicino, quien asistió a la zona cero.