La sonda Messenger de la NASA, la primera nave espacial en entrar en la órbita de Mercurio, ha revelado datos sorprendentes del misterioso planeta, entre ellos detalles de su pasado volcánico que explican su apariencia actual.
Los científicos saben ahora que las lisas planicies de las latitudes altas del norte del pequeño planeta son el resultado de la actividad de potentes volcanes. Antes de Messenger, solo otra nave estadounidense había estudiado Mercurio aunque sin entrar en su órbita, la Mariner-10 en 1974.