El presidente Carlos Mesa viajó ayer a Buenos Aires para la firma de un contrato de venta de gas boliviano a Argentina, que ha alimentado un tenso clima político en el que persisten rumores de supuestas conspiraciones militares y sindicales contra el gobierno.
Mesa y su anfitrión, Néstor Kirchner, culminarán así arduas negociaciones para paliar la crisis energética que enfrenta Argentina.
Los sindicatos radicales bolivianos rechazan la venta con la amenaza de iniciar una huelga laboral el 2 de mayo.pppProtestas en Bolivia.