Los presidentes mesoamericanos decidieron hoy, a petición de su colega de Costa Rica, óscar Arias, redoblar la presión sobre el Gobierno de facto de Honduras para que acepte suscribir el Acuerdo de San José y permita el retorno al poder del presidente Manuel Zelaya.
Si bien la Declaración de Guanacaste, firmada por los gobernantes de México, Centroamérica y Colombia al término de la Cumbre de Tuxtla expresa un apoyo regional "total" al proceso de mediación liderado por Arias, fuentes oficiales confirmaron a Acan-Efe que en la sesión de trabajo los presidentes fueron más lejos.
Los gobernantes participantes coincidieron en la necesidad de ejercer una presión mucho mayor sobre el Ejecutivo hondureño en este momento, dijeron las fuentes.
Arias, anfitrión del encuentro, exhortó a sus colegas a "pedirle a sus amigos" nuevas sanciones que acorralen al Gobierno encabezado por Roberto Micheletti desde el pasado 28 de junio, día en que Zelaya fue sacado del poder con un golpe de Estado.
El mandatario costarricense confirmó en una rueda de prensa que hoy tuvo una conversación telefónica con Micheletti, en la cual éste le solicitó el envío de una "persona de confianza" a Honduras para que se entrevistase con los tres poderes del Estado.
La persona sugerida por Micheletti, añadió Arias, fue Enrique Iglesias, secretario General Iberoamericano, pero no detalló si la visita se concretará.
No obstante, la misma fuente indicó que en esa conversación, el presidente en ejercicio de Honduras reiteró a Arias su disposición de renunciar y entregar el poder a un tercero, pero no a Zelaya, algo que el gobernante costarricense calificó de "intolerable".
Durante el encuentro de los presidentes, el mediador sugirió, como parte de la estrategia de presión para las próximas semanas, que Zelaya abandone la frontera entre Honduras y Nicaragua, donde se encuentra desde el pasado viernes.
El objetivo es que viaje a las capitales de "países importantes" del continente, como Chile, Brasil y México, donde los gobernantes deberán reafirmarle su apoyo público.
De acuerdo con la fuente, todos los presidentes de Mesoamérica, así como el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, estuvieron de acuerdo con las propuestas formuladas por Arias para acelerar el retorno de Zelaya a la Presidencia de su país.
Insulza declaró en la rueda de prensa que "los efectos de las sanciones toman tiempo".
"Vamos a ver el producto de las acciones tomadas hasta ahora, porque es difícil que un régimen que no es reconocido por nadie en el mundo pueda aguantar la presión en tanto nos mantengamos firmes y unidos", aseguró.
Los mandatarios de Mesoamérica acordaron también seguir impulsando el Acuerdo de San José, propuesto por Arias a las partes en conflicto, como la salida pacífica a la crisis hondureña, y en ese sentido contaron con el respaldo de Zelaya, según confirmó Aristides Mejía, vicepresidente designado y representante del gobernante depuesto en la Cumbre.
En ese sentido, los jefes de Estado sostuvieron que el plan de Arias es "razonable" y equilibrado, y subrayaron que la solución a la crisis de ese país pasa necesariamente por el restablecimiento del orden constitucional, es decir, el regreso de Zelaya al poder.
En los debates, Insulza dijo a los presidentes que "es difícil agregarle algo" al Acuerdo de San José, pues son "muchas las concesiones que estamos haciendo, por eso debemos seguir presionando".
Por su parte, Arias detalló a sus colegas que mantiene contacto constante con el Gobierno de Estados Unidos, y señaló que además de la cancelación de las visas diplomáticas a funcionarios del Gobierno de facto, se avecinan nuevas sanciones para obligar a Micheletti a dejar el poder, aunque no detalló de qué se tratan.