Los mexicanos conmemoran ayer el 35 aniversario de la masacre estudiantil de Tlatelolco, decepcionados por la falta de resultados de la Fiscalía Especial creada para esclarecer los hechos. Miles de personas se concentraron en la Plaza de Tlatelolco y marcharon por las calles de la capital ayer, al cumplirse 35 años de la masacre de 1968, cuando decenas de estudiantes cayeron bajo las balas sin que hasta la fecha se haya aclarado qué fue lo que sucedió, ni cuántos murieron.
Los manifestantes marcharon unos 2.2 kilómetros desde la plaza hacia el Zócalo capitalino, en el corazón de la ciudad, con gritos de “2 de octubre no se olvida”.
En al menos dos puntos del recorrido, pequeños grupos de manifestantes se enfrentaron con efectivos policíacos, a quienes lanzaron piedras y botellas.
Al inicio de la movilización, ex líderes del movimiento estudiantil exigieron justicia al presidente Vicente Fox.
El mandatario creó hace dos años la llamada Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado (FEMOSPP) para investigar sucesos como los de 1968.
Reportes militares obtenidos por la AP señalan que al menos 360 francotiradores apostados en los edificios que rodeaban la plaza dispararon contra los estudiantes.
Uno de los apartamentos desde donde habrían salido algunos disparos pertenecía a Rebeca Zuno de Lima, cuñada de Luis Echeverría, entonces secretario de Gobernación y dos años después presidente del país.
Echeverría siempre ha negado cualquier responsabilidad, a pesar de que por su cargo era el responsable de la seguridad interna del país.
“En el caso del 2 de octubre, él (Echeverría) era el jefe del gabinete... él estuvo en el primer círculo en donde se tomaron las decisiones de agredir el mitin”, comentó a la AP Raúl Alvarez Garín, uno de los dirigentes hace 35 años.
Ayer por la mañana, el alcalde de la capital, Andrés Manuel López, del centro-izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), izó la bandera a media asta en señal de duelo por los desaparecidos en 1968.
A su vez, el Consejo universitario, máximo órgano de gobierno de la Universidad Nacional Autónoma de México, publicó un desplegado en los principales diarios del país reconociendo “el papel histórico, el valor y el compromiso de la generación de mujeres y hombres que en 1968 se manifestaron a favor de la libertad”.
Además, los jóvenes que murieron en la Plaza de las Tres Culturas (Tlatelolco) de la capital el 2 de octubre de 1968 serán recordados con exposiciones, seminarios y proyecciones cinematográficas.
Los hechos, ocurridos 10 días antes de la inauguración de los XIX Juegos Olímpicos, marcaron el inicio de la “guerra sucia” de las fuerzas de seguridad contra los grupos subversivos, que se prolongó hasta principios de los 80 y se constituyó en uno de los períodos más oscuros de la historia reciente de México.