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México busca aminorar el flujo de los niños migrantes

La situación de la migración infantil a Estados Unidos será analizada muy de cerca por los países centroamericanos, con el fin de poner controles y garantizar los derechos de los niños.


  • 16 mil niños sin compañía podrían llegar a Estados Unidos en lo que falta del año.
Barack Obama pide ayuda al Congreso por inmigración
  • El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, envió ayer una carta a los principales líderes del Congreso para solicitarles su colaboración en la construcción de una estrategia de disuasión agresiva contra la inmigración infantil masiva que se está agolpando en la frontera sur del país.
  • En la misiva, el mandatario detalla los esfuerzos ya realizados por su gobierno y solicita a los legisladores su apoyo para la creación de nuevas herramientas y la obtención de los recursos necesarios que permitan abordar la crisis humanitaria.
  • Obama se ha puesto en contacto con los congresistas apenas dos días después de que varios medios estadounidenses adelantaran que el mandatario prevé pedir al Congreso nuevos fondos, por un valor de $2,000 millones, para afrontar el flujo de niños centroamericanos que llegan solos a la frontera.

La situación de la migración infantil a Estados Unidos será analizada muy de cerca por los países centroamericanos, con el fin de poner controles y garantizar los derechos de los niños.

En el caso de México, se tomarán medidas para atenuar la crisis humanitaria provocada por el creciente flujo migratorio de menores no acompañados hacia el norte.

 

El país signó, junto al resto de naciones de Norteamérica (Estados Unidos y Canadá) y los integrantes del Triángulo del Norte (Honduras, Guatemala y El Salvador), una declaración extraordinaria en la XIX Conferencia Regional de Migración.

El documento invita a proteger los derechos humanos de los niños en su recorrido, desmantelar las mafias de traficantes de personas y desplegar campañas mediáticas para acabar con el rumor que desató el éxodo de los más pobres con la falsa promesa de ser legalizados al llegar a suelo estadounidense.

 

“Estaremos más vigilantes en la frontera sur”, señaló Mercedes Guillén, subsecretaria de migración en la Secretaría de Gobernación (Ministerio del Interior). Guillén representó a México en la conferencia celebrada en Managua.

La funcionaria reconoció que para el Gobierno el fenómeno de los niños migrantes ha sido difícil de detectar. “Es prácticamente invisible porque los tratantes de personas ni siquiera pasan por los albergues normales, operados por la sociedad civil”, manifestó.

A pesar de esto, las cifras de las autoridades reflejan el problema. En lo que va de 2014 más de 10,500 menores han sido “rescatados” por agentes del Instituto Nacional de Migración (INM). La cifra representa un aumento del 7.4% si se compara al total de casos registrado en 2013 (9,727). La Secretaría de Gobernación calcula que el año se cerrará con 16,000 niños no acompañados detenidos, una cifra histórica.

 

México ha aportado poco a esta crisis humanitaria, a pesar de ser uno de los países que históricamente más personas ha expulsado a Estados Unidos. “El 60% corresponde a hondureños, guatemaltecos y salvadoreños”, explica Guillén.

Washington había señalado en una carta abierta que “la violencia generada por las drogas y las pandillas aterrorizan a la sociedad” de estos países, lo que ocasionó la huida de muchos. Tan solo en el mes de mayo 9,000 menores llegaron a Estados Unidos. La cifra ya ronda los 47,000.

El gobierno de Barack Obama está preocupado por la porosa frontera sur de México, el principal punto de entrada para los centroamericanos. Anthony Wayne, el embajador de Estados Unidos en el país, viajó el pasado 26 de junio a Tapachula, Chiapas, para conocer de primera mano la aduana de cristal por la que transitan 400,000 indocumentados cada año. El diplomático visitó el centro de detención Siglo XXI, el más grande del país, para observar las condiciones de aquellos que han caído ahí tras fracasar en su anhelo de vivir el sueño americano.

 

México no desea cerrar los caminos a los que huyen al Norte para buscar una mejor vida.

“No estamos optando de ninguna manera por el cierre de frontera, pero sí vamos por un ordenamiento de los flujos migratorios”, afirmó Guillén.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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