MÉXICO finalizó ayer una larga y costosa campaña electoral con vistas a las presidenciales y legislativas del domingo próximo, que las encuestas anticipan como las más disputadas de la historia reciente del país.
Los candidatos de las cinco formaciones políticas en competencia pusieron término a 160 días de actos proselitistas en los que han recurrido a la "guerra sucia", y algunos han expresado temores de fraude, algo que descartan la autoridad electoral y el Gobierno del presidente, Vicente Fox.
Los aspirantes presidenciales cerraron sus campañas en medio de una creciente ola de violencia atribuida a los narcotraficantes, que la Administración Fox evita relacionar con las elecciones y descarta que pueda afectar a la jornada electoral, por estar "focalizada en sitios muy específicos" de México.
Las encuestas, cuya difusión están prohibidas por estos días, señalan que la izquierda mexicana tiene posibilidades reales de acceder al poder por primera vez en la historia.
El candidato izquierdista Andrés López Obrador, puntero en los sondeos de intención de voto, del Partido de la Revolución Democrática (PRD), cerró su campaña con un mitin en el Zócalo de Ciudad de México, la mayor plaza pública del país.
López Obrador, rival político de Fox, convocó el año pasado al Zócalo a decenas de miles de sus simpatizantes al despedirse como alcalde capitalino y cuando se defendía en una causa de desafuero abierta por la Fiscalía Federal, que en México depende del Poder Ejecutivo y no del Judicial.
El principal adversario del candidato del PRD en la carrera por la Presidencia, es el oficialista Felipe Calderón, cerró su campaña con sendos actos en su estado natal de Michoacán y la ciudad de Guadalajara, la capital de Jalisco.
López Obrador y Calderón se han trenzado en una campaña de acusaciones mutuas de supuesta corrupción, tráfico de influencias y críticas a la propuesta económica del adversario por ser dañina para México.
Calderón, del PAN, compara al candidato de izquierda con el presidente venezolano, Hugo Chávez, y López Obrador ha dicho que está "cansado" de esa acusación, que aparece tanto en avisos de televisión y en cientos de miles de mensajes anónimos por Internet.
Madrazo hizo un llamado a "no polarizar a los mexicanos con las opciones de izquierda y derecha", que, según él, representan respectivamente López Obrador y Calderón, y ha prometido que el PRI volverá al poder.
La candidata Patricia Mercado, postulada por el minoritario Partido Alternativa Socialdemócrata y Campesina (PASC) defiende causas feministas, terminó su campaña en Guadalajara. Mercado aparece en el cuarto lugar de las encuestas, por encima de Roberto Campa, del Partido Nueva Alianza.
El PRI, que gobernó ininterrumpidamente entre 1929 y el 2000, acude a las elecciones del próximo domingo, aliado con el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), que en la campaña de hace seis años se unió a Fox.
Más de 70 millones de mexicanos están llamados a las urnas para elegir al sucesor del presidente Vicente Fox, renovar completamente el Congreso del país y la mitad del Senado.
México tendrá unas disputadas elecciones
El Instituto Federal Electoral se gastará más de $1, 000 millones en fondos para los partidos.