Miles de personas empezaron a regresar a la localidad canadiense de Slave Lake después de que dos incendios forestales arrasaran amplias áreas de la localidad y forzaran la huida de sus 7,000 habitantes.
Se estima que un 30% de la localidad, alrededor de 400 hogares y establecimientos de Slave Lake, resultaron destruidos por la fuerza de las llamas.
Las autoridades canadienses habían impedido hasta la fecha que los residentes regresaran a sus hogares mientras los equipos de bomberos extinguían todos los rescoldos.