Decenas de miles de jubilosos kenianos coreaban lemas de apoyo ayer al prestar juramento Mwai Kibaki como el primer presidente nuevo de Kenia en 24 años, tras la victoria sin precedente de su alianza opositora.
Toda la población espera que el economista de 71 años cumpla con sus promesas y reconstruya esta nación otrora próspera del este de Africa, que está plagada de corrupción y vive una crisis económica.
La victoria de Kibaki y su alianza de oposición en las elecciones del 27 de diciembre rompen con 39 años del gobierno de la Unión Nacional Keniana Africana, que ha sido el único partido gobernante desde que Kenia se independizó de Gran Bretaña.
Kibaki, que es el tercer presidente de Kenia, prometió crear empleos para millones de desempleados, generalizar la educación primaria gratuita y dirigir a un gobierno que no será administrado por los antojos de individuos"".
Kibaki sucedió al presidente Daniel arap Moi, uno de los últimos grandes hombres"" de Africa, que controló a Kenia por 24 años. Moi, de 78 años, escuchó sentado y con el entrecejo fruncido mientras Kibaki destacaba las fallas de su gobierno.