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Miles se manifiestan en Washington y exigen un mayor control de armas

Un estudio precisa que el exceso de leyes impide de una u otra manera que se logre un consenso para lograr que se controle la compra y venta de todo tipo de armamento a lo largo de EE.UU.


Washington (EFE/AP) / EFE

Matanzas

  • Abril 20, 1999: En Littleton, Colorado, Eric Harris, de 18 años, y Dylan Klebold, de 17, ultimaron a tiros a 13 personas e hirieron a 24, en Columbine.
  • Enero 16, 2002: Un alumno expulsado en Grundy, Virginia, mata a tiros al director del colegio, a un profesor y a un estudiante.
  • Octubre 28, 2002: En Tucson, Arizona, un estudiante enojado por su fracaso en los exámenes mata a tres personas, dos de ellas profesores.
  • Marzo 21, 2005: En una reserva indígena en Red Lake, Minnesota, un adolescente mata a dos personas en casa de su abuelo, y a otras siete en un liceo.

Miles de manifestantes marcharon en Washington para exigir que el Congreso de Estados Unidos renueve la prohibición de armas de asalto y adopte medidas que restrinjan el acceso a las armas, a raíz de la masacre en una escuela primaria en Connecticut en diciembre pasado.

Los manifestantes, congregados en el “Mall” de Washington, en la zona céntrica de la capital estadounidense, portaban pancartas y una enorme manta azul con mensajes para exigir la renovación de una ley federal que caducó en 2004 y que prohíbe la venta de armas de asalto.

La “Marcha en Washington para el control de armas”, convocada hace algunas semanas en Facebook, congregó a activistas y familiares de víctimas de la violencia a causa de las armas en todo Estados Unidos.

Activistas defensores de los derechos de los niños, sobrevivientes de actos de violencia, así como líderes del Congreso y del gobierno local participaron en la marcha.

Entre los manifestantes también figuraron algunos de los familiares de los 20 niños y seis adultos masacrados en la escuela primaria Sandy Hook en Newtown (Connecticut) el pasado 14 de diciembre.

Una pancarta, en blanco y negro, mostraba los nombres de víctimas de la violencia derivada por las armas, entre ellas la maestra hispana Victoria Soto, que murió en la masacre de Sandy Hook.

Según las autoridades de Connecticut, Adam Lanza mató a su madre en su vivienda antes de cometer la masacre -para lo cual utilizó un rifle semiautomático- y posteriormente se quitó la vida.

Los manifestantes también pidieron que se prohíba la venta de cargadores de alta capacidad y se ponga en marcha un sistema de revisión de antecedentes criminales para restringir el acceso a las armas, tal como lo estipula un proyecto de ley presentado hace dos días por la senadora demócrata de California, Dianne Feinstein.

Ese proyecto de ley también cuenta con el patrocinio de la legisladora demócrata de Nueva York, Carolyn McCarthy, quien ha señalado que, desde la masacre en Newtown, “cerca de mil personas han muerto a causa de las armas”.

Exceso de leyes

Armas de asalto estilo militar, metralletas como las que usaba la mafia en la década de 1920, bazucas de la Segunda Guerra Mundial e incluso escopetas recortadas pueden ser compradas sin problemas y de manera legal en algún lugar de Estados Unidos, entre muchos otros tipos de armas de fuego.

Esto es posible gracias al laberinto de estatutos respecto a las armas que hay en todo el país y la carencia de un mínimo estándar federal que fije los límites del control de armas en estados con leyes débiles.

Un análisis de The Associated Press descubrió que hay miles de leyes, reglas y regulaciones locales, por condado, estatal y federal. Las leyes y reglas varían por estado e incluso dentro de los propios estados, de acuerdo con una compilación de las leyes estatales de armas en 2011 realizada por la Oficina Federal de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego de Estados Unidos.

Estas leyes y regulaciones rigen a quien porta un arma de fuego, qué tipo de arma de fuego es legal, el número de municiones por cargador, entre otras cosas.

En algunos lugares, una persona puede comprar cuantas armas desee.

En California, la mayoría de las armas llegan de Nevada, donde prácticamente no hay regulaciones sobre armas de fuego, dijo Laura Cutilletta, abogada del Centro de Leyes para Prevenir la Violencia de Armas de Fuego, y en Arizona los dueños de armas no necesitan un permiso para portarla.

El presidente Barack Obama anunció este mes un plan de $500 millones para hacer más estrictas las leyes federales sobre control de armas.

El tiroteo que acabó en masacre en Newtown, Connecticut, en diciembre pasado, en la que murieron 20 niños y seis adultos en una escuela primaria, llevó al debate nacional el asunto del control de armas a un nivel como no se había visto en décadas.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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