El movimiento chiíta libanés Hezbolá, consciente de su fuerza tras el reciente canje de prisioneros y cadáveres con Israel, ha impuesto nuevas condiciones para otro canje similar.
El jefe de Hezbolá, jeque Hassan Nasrallah, formuló ayer en Beirut nuevas reclamaciones para la segunda fase del canje, cuyas negociaciones ya han comenzado.
"Creo que hay en Israel todavía los restos mortales de decenas de mártires de la resistencia", aseguró Nasrallah en una ceremonia religiosa en los arrabales del sur de Beirut, en memoria de los 11 combatientes de su movimiento cuyos cadáveres fueron recuperados en la primera fase del canje.
Ayer Nasrallah reveló que había presentado a Alemania, que media en este canje, una lista con "250 desaparecidos" desde 1982.
El primer ministro israelí, Ariel Sharon, telefoneó ayer al canciller alemán, Gerhard Schroeder, para agradecerle su mediación en el reciente intercambio con Hezbolá.
"No nos ha suministrado informaciones importantes o útiles hasta ahora y no ha confesado donde se encuentran sus fondos en el extranjero, pero sabemos con seguridad que tiene mucho dinero fuera de Irak", añadió el responsable norteamericano.