El sargento Bowe Bergdahl, el último prisionero de guerra estadounidense en Afganistán, llegó la pasada madrugada al Centro Médico del Ejército en San Antonio (Texas), anunció el Pentágono.
Bergdahl, de 28 años, pasó cinco años en manos de grupos talibanes, entre ellos Haqqani de Pakistán, y fue liberado en un intercambio de prisioneros por cinco cabecillas talibanes que fueron trasladados a Catar.
Mientras Bergdahl permanezca en el centro médico “continuará la próxima fase de su proceso de reintegración”, indicó en un comunicado el portavoz del Pentágono, almirante John Kirby.
“No hay un calendario para este proceso”, añadió Kirby, que destacó que “nuestra atención está enfocada en su salud y bienestar”.
El jefe del Pentágono, Chuck Hagel, “confía en que el Ejército continuará asegurando que el sargento Bergdahl reciba el cuidado, el tiempo y el espacio que necesita para completar su recuperación y reintegración”, agregó Kirby.
El canje de Bergdahl por los talibanes que estaban presos en Guantánamo ha provocado una gran polémica, ya que sectores de la oposición republicana han acusado a la Administración del presidente Barack Obama de haber accedido a negociar con terroristas sin informar al Congreso como requiere la ley.
Bergdahl fue entregado a las fuerzas estadounidenses el pasado 31 de mayo en una región fronteriza entre Afganistán y Pakistán. Posteriormente, Bergdhal fue trasladado a la base militar estadounidense de Landstuhl, en Alemania.