Jefes militares mauritanos, que controlan la situación en la capital, Nuakchot, anunciaron, en un comunicado divulgado por la Agencia Mauritana de Información la formación de un Consejo Militar para la Justicia y la Democracia (CMJD) para "acabar con un poder totalitario".
En una nota, muy breve, divulgada por la agencia, esos jefes militares dijeron que "las fuerzas armadas y de Seguridad en su unanimidad, han decidido acabar con las prácticas totalitarias del poder caído, que ha sufrido el pueblo en los últimos años".
Los responsables del golpe de Estado contra el presidente Muauia Uld Sidi Ahmed Taya, se comprometieron, según el escrito a "crear las condiciones favorables a un juego democrático, abierto, y transparente, para que la sociedad civil y los actores políticos se pronunciarán libremente".
El presidente Muauia Uld Sidi Ahmed Taya se encuentra en la capital de Níger.
La Unión Africana condenó el golpe de Estado en Mauritania y cualquier "tentativa para tomar el poder por la fuerza", según informó un comunicado de la organización continental.
El presidente de la Comisión de la Unión Africana, Alpha Konaré, recuerda que la organización "rechaza totalmente todos los cambios anticonstitucionales de gobierno" y defiende la necesidad de "respetar el orden constitucional".