Los efectivos militares hondureños desplegados en Irak han comenzado a retirarse y se prevé que en unas dos semanas hayan abandonado el país, informaron ayer funcionarios del gobierno hondureño y un responsable militar de la coalición.
El presidente hondureño, Ricardo Maduro, quien realiza una visita a Japón, indicó en un comunicado que "es una satisfacción poder anunciar oficialmente al pueblo hondureño que hemos iniciado el retiro de nuestros soldados de Irak y que parte de ellos se encuentra ya en Kuwait".
Unos 160 soldados hondureños llegaron a Kuwait, donde se espera que arriben a más tardar en nueve días, los 210 soldados restantes que forman el contingente hondureño, según confirmaron a Reuters fuentes del Ministerio de Defensa de Honduras. Las tropas regresarán a Honduras antes de que termine mayo.
"El proceso está en marcha y estará finalizado para el 27 de mayo", según un portavoz del contingente internacional liderado por Polonia, donde se enmarca la participación hondureña.
En Irak, cientos de iraquíes marcharon en Nayaf ayer para pedir que el clérigo Moqtada Sadr retire a su milicia de la ciudad sagrada.
Según testigos, los manifestantes se dirigieron hacia el área sagrada central de la ciudad antes de dispersarse pacíficamente, aunque algunos hombres armados de Sadr dispararon al aire cuando finalizaba la marcha.
La manifestación, organizada por los rivales de Sadr, tuvo lugar después de una más pequeña realizada el lunes y reflejó la creciente presión de los líderes chiítas más viejos sobre Sadr para que el joven clérigo retire a sus hombres de la ciudad.