El proyecto faraónico de restaurar Dunhuang, un pueblo oasis de 2,000 años de antigüedad situado en la Ruta de la Seda a su paso por la provincia china de Gansú y célebre por las cuevas budistas de Mogao, ha levantado una polémica local.
Las autoridades de Gansú, una de las provincias más subdesarrolladas de China, en el noroeste del país, proyectan dedicar a la restauración de Dunhuang 439 millones de dólares, 10 veces sus ingresos fiscales anuales y una vigésima parte de los ingresos de la provincia.
Pero, la prensa local reveló que gran parte de la población se pregunta si la "extravagancia" valdrá la pena para una de las provincias más pobres de China.
No falta quien hable de explotación comercial con la excusa de conservar el patrimonio, destacó.
El proyecto está diseñado para restaurar el centro de la ciudad, de un kilómetro cuadrado de extensión, rodeado por las ruinas de la antigua muralla y fue anunciado en un comunicado del gobierno municipal.
El objetivo de la restauración de este pueblo situado en medio del desierto del Gobi, sería presentar la cultura de la antigua Ruta de la Seda y mostrar el conjunto de la arquitectura, la religiosidad, el comercio y las artes de hace al menos 2.000 años, además de fomentar el sector del turismo.
Un portavoz del gobierno local señaló que el plan aún está en la fase de proyecto y será presentado para su discusión en abril.