Millones de ciudadanos estadounidenses, incluido un desproporcionado número de votantes negros, no podrían votar en las elecciones presidenciales del 2 de noviembre debido a barreras judiciales, procesos defectuosos y otros problemas, según expertos en leyes y derechos civiles.
La categoría mayor de votantes, a quienes la ley les prohíbe votar, comprende casi cinco millones de ex convictos que cumplieron una condena en prisión y perdieron su derecho a votar, debido a leyes que datan de la época posterior a la Guerra Civil estadounidense en el siglo XIX, que buscaban evitar el voto de los negros estadounidenses.
Por otra parte, organizaciones de derechos civiles han señalado varias tácticas que buscan dificultar la participación del votante negro en el proceso electoral. Las encuestas demuestran que los afroestadounidenses suelen votar por los demócratas.
"Hay personas y funcionarios que intentan activamente evitar que voten aquellas personas que lo harían en contra de su partido y que, generalmente, evitan que la gente negra vote por los demócratas", según Mary Frances Berry, de la Comisión de Derechos Humanos.
"En las elecciones de Baltimore del 2002 y en las de Georgia del año pasado, les enviaron volantes a los votantes negros en los que decían que cualquiera que no hubiera pagado cuentas del servicio público o que tuviera multas de tráfico no pagadas, o que estuviera atrasado en el pago de su alquiler podría ser arrestado en los lugares de votación. Esto ocurre en cada ciclo electoral". Indicó, Vicky Beasley, funcionaria de la organización People for the American Way.