Los penales mexicanos mejoraron en general sus condiciones en 2015, si bien continuaron las faltas en rubros como la gobernabilidad o la sobrepoblación, en un año en el que se dieron 1,382 riñas y 54 homicidios, reveló un informe de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
"No hay avances significativos en el panorama nacional en esta materia", remarcó el ombudsman, Luis Raúl González, en la presentación del "Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2015".
Los centros estatales obtuvieron una nota de 6.21 sobre 10, los federales de 7.36 y los militares de 7.93, obteniendo las tres categorías unas leves mejoras, de décimas en la mayoría de casos, frente a los resultados de 2014.
González destacó el avance "marginal" de los centros estatales, pues la CNDH tomó una muestra de 130 prisiones -de las 359 instalaciones existentes en México- que acogen a 194 mil 977 internos.
Estos representan el 87% del total de reclusos en penitenciarías controladas por las entidades federativas, de un conjunto de cerca de 246 mil internos en el total de cárceles del país.
En 13 de los 32 estados la calificación fue roja -con una puntuación menor a 6- y no llegaron al aprobado los estados de Nayarit (4.11), Quintana Roo (4.43) y Guerrero (4.99).