La Policía tuvo el "convencimiento" de que la investigación sobre los atentados de Madrid debía dirigirse hacia grupos islámicos dos horas y media antes de que el entonces ministro español del Interior, Angel Acebes, insistiera el 13 de marzo en que la organización terrorista ETA era "la prioridad".
Ante la comisión parlamentaria sobre el 11-M, el jefe de la Unidad Central de Información de la Policía, Mariano Rayón, afirmó ayer que no se tuvo la "certeza" que los autores eran musulmanes hasta saberse que las tarjetas de los teléfonos móviles con las que se activaron las mochilas-bomba fueron vendidas a un locutorio regentado por árabes.
En conferencia de prensa el 13 de marzo, Acebes aseguró que la investigación avanzaba "en las dos vías que están fijadas", grupos islámicos y ETA, pero insistió en que la de la banda vasca era "la prioridad" y manifestó que no había pistas de Al Qaeda.