El ministro de Cultura de Costa Rica, Guido Sáenz, clausuró ayer con la policía el local en que se realizaba la última jornada de la Feria Internacional del Libro (FILCR) en San José.
El ministerio de Cultura mantiene un litigio con la empresa que administra el edificio, propiedad estatal, en virtud de un contrato que, según Sáenz, venció el año pasado.
Sáenz llegó con un contingente policial y ordenó que se sacara a los visitantes y se clausurara el centro de ferias, que se ubica en una céntrica zona de la capital costarricense, durante el último día de la sexta FILCR, organizada por la Cámara del Libro y en la que México era el invitado especial.
Expresiones como “¡qué vergüenza, qué vergüenza! ¡Esto es una barbaridad!” le gritaban desde los pasillos al ministro, que se mantuvo rodeado por un nutrido contingente de policías.
“Esto no se entiende en la tradición del país, en la tradición de una feria que tiene raíces en la vida cultural de este país, desde 1954, cuando se realizó la primera actividad de este tipo en Costa Rica”, declaró el director ejecutivo de la Cámara del Libro, Oscar Castillo.
Participaban casas editoriales, y escritores de unos 15 países.