El ministro de Seguridad Interior de Somalia, Omar Hashi Aden, y otras 19 personas, incluido el ex embajador somalí en Etiopía, murieron ayer en un atentado suicida en el centro del país, mientras los enfrentamientos entre fuerzas del Gobierno y radicales islámicos prosiguen en Mogadiscio.
Al Shabab, el mayor de los grupos extremistas que luchan contra el Gobierno Federal de Transición Somalí (TFG, en inglés) y que ha llevado a cabo más de una decena de ataques suicidas en Somalia desde 2006, se adjudicó la autoría del atentado.
El portavoz oficial de Al Shabab, Sheikh Ali Moahed Hussein, conocido también como “Sheikh Ali Dhere”, dijo que su grupo era responsable de la muerte de Hashi Aden y sus acompañantes.
“Por amor a Dios hemos eliminado a importantes títeres, cuyas muertes traerán paz a Somalia”.