Corea del Norte disparó un proyectil no identificado desde su capital Pyongyang que voló sobre Japón para luego caer sobre el Océano Pacífico, informaron funcionarios.
El Estado Mayor Conjunto de Seúl dijo que el misil voló unos 2,700 kilómetros y alcanzó una altura máxima de 550 kilómetros. Funcionarios japoneses indicaron que el misil voló por arriba de Hokkaido. No se registró ningún daño.
El canal de televisión japonés NHK informó que el misil se separó en tres partes.
El nuevo ensayo armamentístico norcoreano tuvo lugar después de que el sábado Pyongyang lanzara tres proyectiles balísticos de corto alcance a las aguas del mar de Japón, y constituye una "grave y seria amenaza sin precedentes para la seguridad nacional", afirmó por su parte el primer ministro japonés, Shinzo Abe.
Se trata del primer misil norcoreano que vuela por encima del archipiélago nipón -sin incluir las islas deshabitadas al sudoeste del país- desde abril de 2009, cuando el proyectil de largo alcance Taepodong-2 atravesó el espacio aéreo de Japón.
Tokio se encuentra en estos momentos analizando la situación junto a sus aliados Washington y Seúl, añadió el portavoz nipón, mientras que los Gobiernos japonés y surcoreano convocaron respectivas reuniones de sus máximos órganos de Seguridad Nacional.
El primer ministro de Japón añadió que el Ejecutivo trabaja para "garantizar la seguridad de sus ciudadanos" y para "averiguar las intenciones que hay detrás de la nueva provocación de Pyongyang".
Asimismo, anunció que Japón solicitará una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU "para pedir a la comunidad internacional ejercer más presión sobre Corea del Norte", en declaraciones a los medios al término de la reunión del Consejo de Seguridad Nacional.
El sistema nipón de alerta vía satélite J-Alert notificó el lanzamiento y pidió a los residentes del área próxima a su trayectoria que tomaran precauciones, lo que también llevó a la interrupción de varias vías ferroviarias regionales del este y el norte de Japón, informó la televisión estatal NHK.
Corea del Norte probó el mes pasado dos misiles balísticos intercontinentales (ICBM), y el primero de estos lanzamientos, realizado el 4 de julio, le valió al hermético país asiático un paquete de nuevas sanciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Corea del Norte generalmente reacciona con furia a los ejercicios militares de Estados Unidos y Corea del Sur, que actualmente se llevan a cabo, a menudo realizando pruebas de armas y emitiendo amenazas a Seúl y a Washington a través de sus medios de comunicación controlados por el Estado.
Pero la animosidad está más alta que lo habitual desde que el presidente Donald Trump amenazó con “fuego y furia” a Corea del Norte y de que Pyongyang dijera que tiene planes para lanzar algunos de sus misiles hacia aguas cercanas al territorio de Guam.
Pyongyang regularmente argumenta que los ejercicios militares de Estados Unidos y de Corea del Sur son un ensayo para invadirlos. Por su parte, ambas naciones aliadas dicen que son defensivos y tienen la intención de contrarrestar la agresión de Corea del Norte.