El secretario general Kofi Annan accedió ayer a demorar un día la llegada de la misión de la ONU que investigará la incursión militar de Israel al campo de refugiados palestinos de Jenín.
El ministro de Relaciones Exteriores israelí, Shimon Peres, le pidió a Annan que postergara la llegada de la misión de tres funcionarios hasta mañana por la noche, a fin de que el gabinete israelí pudiese adoptar una decisión formal sobre la misión en una reunión en la mañana, informó el subsecretario general Kieran Prendergast.
Israel aceptó la llegada de la misión investigadora el viernes pasado, alegando que no tenía nada que ocultar"". Pero después que Annan anunció el lunes los nombres de los miembros que integrarían la misión, Israel pidió una postergación con el objeto de pedir cambios en su composición y mandato.
Annan se negó a aplazar el envío de la misión, aduciendo que era esperada el sábado en Oriente Medio, pero accedió a una petición israelí para que una delegación viniese a Nueva York a expresar sus preocupaciones. La delegación sostuvo conversaciones con los miembros de la misión de la ONU encabezada por Prendergast, tanto el jueves como ayer.
En tanto, responsables israelíes acusaron ayer a los palestinos de enterrar en Jenín cadáveres de personas que no murieron durante la reciente ofensiva, para aumentar el balance de muertos en vísperas de la llegada de una misión de investigación de la ONU.
"Para anotarse puntos frente a la misión de la ONU, los palestinos trasladan cuerpos de personas muertas antes del inicio de la ofensiva hasta una fosa común, cercana a un antiguo cementerio, con la intención de hacer aumentar el número de víctimas", indicó un comunicado.