UN TOTAL DE ocho partidos concurren a las decisivas elecciones generales bolivianas hoy, fecha en la que también saldrán de las urnas, por primera vez, los prefectos departamentales, hasta ahora elegidos a dedo por el presidente.
Los 3.6 millones de bolivianos con derecho a voto elegirán a 130 diputados y 27 senadores, que formarán las cámaras baja y alta del Congreso, así como a nueve prefectos o gobernadores, uno por cada departamento.
Estos comicios, que se disputan en una sola vuelta, darán paso a la designación del nuevo presidente y vicepresidente de Bolivia, cargos que precisarán de la mayoría absoluta para ser ratificados de forma automática.
En caso que ninguna formación logre esta mayoría, el nuevo Congreso deberá elegir estos cargos entre los candidatos de los partidos más votados y, según las encuestas, sólo dos de ellos tienen opciones reales de conseguir la Jefatura del Estado.
La elección de prefectos, la gran novedad en estos comicios, es una concesión del ex presidente Carlos Mesa (2003-2005) a los reclamos autonomistas de la próspera región de Santa Cruz y servirá para legitimar el cargo de gobernador, que nunca antes se había designado por el voto popular.
Estos son los séptimos comicios generales desde que Bolivia recuperó la democracia en 1982, tras un largo periodo de regímenes autoritarios que le otorgaron al país sudamericano el récord de acumular el mayor número de golpes de Estado.
El presidente Eduardo Rodríguez, dijo que las elecciones, adelantadas en un año y medio ante una crisis institucional que obligó a la renuncia de dos mandatarios desde 2003, demuestran la vocación democrática de los bolivianos.
"Lo que está en juego, primero, es el sistema democrático que lo hemos sabido preservar y queremos renovar a través de una elección libre de presidente, vicepresidente, parlamentarios y prefectos (gobernadores)"", dijo Rodríguez.
Las elecciones bolivianas serán las más observadas y las que mayor expectativa han generado en el exterior.
La tensión de la campaña obligó a la llegada de 250 observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA), la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el Mercosur, la Comunidad Andina de Naciones, la Unión Europea (UE), y de varios países amigos.
El jefe de observadores de la Organización de Estados Americanos, el colombiano Horacio Serpa, aludió al clima de paz que se observa en Bolivia.
"Deseo ratificar que vemos con optimismo la forma como el pueblo, las organizaciones políticas, los candidatos, y las autoridades han encarado el proceso eleccionario"", dijo.
Al margen de los observadores internacionales, la Corte Nacional Electoral (CNE) desplegará a 2, 500 "observadores ciudadanos"" que tendrán la misión de vigilar la transparencia y la legalidad en los comicios.
Momento crucial para Bolivia
Unos 50, 000 policías y soldados custodiarán en todo el territorio nacional las mesas de sufragio.